Cómo eliminar creencias limitantes

No siempre somos todo lo que pensamos. Ni siquiera podemos pensar todo lo que somos.

Hoy quiero compartirte cómo eliminar creencias limitantes para conseguir desbloquear situaciones estancadas que no avanzan en el tiempo (por ejemplo perder el miedo a hablar en público). Es curioso porque la mayor parte de los miedos tienen su origen en creencias, muchas de ellas limitantes y nada posibilitadoras (no paseo por el campo porque puede aparecer una serpiente que me muerda y me inyecte su veneno).

Si lo que estás buscando es cómo eliminar las creencias limitantes, intenta con estos pasos.

  1. Busca una actividad que tengas absolutamente bloqueada , por ejemplo, enamorarte, o hablar en público, o viajar en avión.
  2. Busca dentro de esa actividad la/s creencia/s limitante/s en la que se apoya . (por ejemplo, si me enamoro, fijo que me van a hacer daño).
  3. Intenta fijarte en esa creencia, vamos a desmenuzarla. ¿qué es lo peor que puede pasar de esa creencia, las peores consecuencias de su cumplimiento? También vamos a pensar en qué es lo mejor que nos puede pasar. Por ejemplo, que no me convoquen nunca para hablar en público y tener más tiempo para mi.
  4. Ahora vamos a pensar exactamente en la creencia contraria a la del punto 2. Por ejemplo Si me enamoro, voy a tener al otro lado a una persona que me quiera con locura. Pensemos en los beneficios de esta “nueva” creencia y también en los posibles inconvenientes de la misma.
  5. Finalmente, vamos a escoger la creencia con la que nos sintamos más cómodos, la que más beneficios aporte en nuestra vida. Ya te anticipo que si la creencia dos es limitante vamos a escoger la 4. Y ahora viene la parte más bonita: vamos a interiorizar esa creencia. Vamos a hacer que sea posible, que sea real ¿cómo? Vamos a buscar un momento a lo largo del día para hacer el ejercicio de pensar qué hechos reales, demostrables me llevan a pensar que esa creencia es real. Esos hechos idealmente deben ser del pasado o del presente, pero también pueden ser del futuro.

Una creencia se considera limitante cuando se interpone entre nosotros y nuestros objetivos.

Es decir: son todas aquellas opiniones que asumimos como verdad (creencias) y que de algún modo nos boicotean a la hora de conseguir nuestras metas. Te doy algunos ejemplos:

  • Soy un desastre.
  • No valgo para eso.
  • Esto es muy difícil para mí.
  • Nadie puede hacer eso.
  • No me lo puedo permitir.
  • No podré hacerlo hasta que no cambien las políticas con respecto a este tema.

¿Alguno te resulta familiar?

Existen tres tipos generales de creencias limitantes: posibilidad, capacidad y merecimiento. Así, en ocasiones habrá objetivos que creemos que son “imposibles” otras veces creeremos que serán “imposibles para nosotros” (aunque tal vez sí que sea posible para otras personas)  y otra veces creeremos que “no nos lo merecemos”.

1 Creencias de “Posibilidad”

Son las opiniones que de algún modo nos hacen creer que algo no es alcanzable ni por nosotros mismos ni por nadie. Es ese tipo de creencia limitante que nos inmoviliza en mayor o menor medida apelando a que “eso no se puede hacer”. Algunos ejemplos:

  • No se puede ser trabajador por cuenta propia y vivir tranquilo.
  • Emprender en los tiempos que corren es un imposible.
  • Los que venios de familias humildes estamos destinados a vivir siempre de forma humilde.

2 Creencias de “Capacidad”

Este tipo de opiniones nos hacen creer que tal vez  algo sea posible, aunque no es posible para nosotros. Es decir: tal vez otros puedan conseguirlo, pero nosotros no podemos. Ejemplos:

  • No sé como hace la gente para ahorrar con mi salario, para mi es imposible.
  • Soy un desastre para la organización, nunca podré llevar a cabo este proyecto.

3 Creencias de “Merecimiento”

En ocasiones incluso nos boicoteamos de modo que creemos que no nos merecemos conseguir algo.

Un ejemplo de este tipo  de creencias y relativamente habitual es el caso del no merecimiento por la ausencia de sacrificio;  hay personas que creen que para merecer algo tienen que sufrir para conseguirlo, tiene que sacrificarse; así, si tienen al alcance de la mano conseguir algo sin realmente esforzarse, tenderán a creer que no se lo merecen y por lo tanto no harán lo que tienen que hacer para conseguirlo. Algunos ejemplos.

  • No merezco conseguir una subida de sueldo, no me he sacrificado nada para conseguirla.
  • No merezco aprobar las oposiciones, no me ha costado estudiar.
  • No merezco estudiar esa carrera, me debo a mi familia.

Si te resulto útil este articulo, déjame que te comparte el enlace de mi canal de YouTube donde te comparto una meditación MARAVILLOSA con una meditación para ir a dormir con reprogramando tu subconsciente. 

Haz clic en la imagen para acceder a la MEDITACION 

Con amor, Bea 💜

Publicado en Reflexiones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *